Acciones

Acción C.2

Recuperación del hábitat prioritario 9560 en la Reserva Natural Especial de Güigüí.

C2

Ámbito de actuación

 

Durante los cinco años de desarrollo de la iniciativa se ha actuado en la montaña de Los Cedros. La zona de actuación se ha dividido en cuatro zonas cuyas características son distintas, por lo que las especies utilizadas también lo han sido, tal y como se establecía en la acción A.1.

En total se ha actuado en 41 hectáreas en el ámbito de la montaña de Los Cedros dónde se han plantado más de 22.000 árboles, cuyo detalle se presentará más adelante. Después de las tareas de campo, de las 41 hectáreas de la zonificación anteriormente descrita se ha conseguido de forma efectiva actuar en 26,54 hectáreas ya que en muchos puntos no fue viable actuar por la falta de suelo, no viabilidad de acceso y seguridad, etc. Después de 5 años de trabajo, y según los datos de seguimiento, de forma efectiva y viable se han conseguido restaurar 15,61 hectáreas, generando las condiciones oportunas que están permitiendo recuperar de forma efectiva hábitats y procesos ecológicos perdidos y que son de gran importancia para una recuperación y mejora de los recursos naturales de este importante ZEC. Más adelante se darán detalles del esfuerzo realizado y resultados obtenidos por zonas, pero de forma resumida se concreta, en cuanto a hábitats, de la siguiente forma.

 

  • 9550 Pinares endémicos canarios. 0,60 hectáreas recuperadas.
  • 9560* Bosques endémicos de Juniperus ssp. 11,85 hectáreas recuperadas.
  • 4050* Brezales macaronésicos endémicos. 0,29 hectáreas recuperadas.
  • 9320 Bosques de Olea y Ceratonia. 2,87 hectáreas recuperadas.

 

Hay que recordar que en la zona de actuación no existen infraestructuras de acceso, por lo que todo el trabajo se debe de hacer sin maquinaria y el acceso se hace a pie después de un camino de aproximadamente una hora de duración y más de 400 de desnivel a las zonas más cercanas de trabajo. Es importante señalar que en algunos casos ha sido necesario definir senderos específicos para evitar el pisoteo y riesgo de erosión en determinadas zonas de la  montaña, siendo un caso especial el acceso de la zona alta de Las Cañadas de Las Vacas. Resaltamos este punto ya que generó controversia su ejecución por determinados lugareños que entendían que el resultado de esta actuación sería perjudicial para la conservación de la vegetación de la zona. Después de los informes técnicos pertinentes, y de la insistencia por parte de la Unidad LIFE (carta de fecha 17 de febrero de 2016), se procedió a la ejecución de dicho sendero en la primavera del año 2016.

 

Este hecho ha supuesto un importante reto logístico que se ha resuelto gracias a la colaboración de todos los miembros del Comité de Seguimiento, así como la puesta a disposición por parte del CGC de medio auxiliares como ha sido el helicóptero del servicio de extinción de incendios forestales, que ha participado transportando los materiales y plantas necesarios para las repoblaciones de todas las campañas, a excepción de la primera del año 2013-2014, y también los medios y materiales para la instalación de los captadores de niebla.

 

Dificultades encontradas y medidas puestas en marcha

 

Traslado de materiales a la zona de actuación.

 

Uno de los primeros problemas a los que se enfrenta el proyecto es poder trasladar todo el material necesario para la actuación. Inicialmente todo el material se traslada por parte de los operarios, hecho que generó un enorme esfuerzo para un resultado muy limitado, ya que la capacidad de carga por día de trabajo es muy baja (comparándolo con los objetivos que tenía el proyecto). Debido a esta situación, el Comité de Seguimiento solicita que se implemente medidas que permitan solventar la situación, planteando que el helicóptero contratado por el CGC para las labores de extinción de incendios forestales que se encuentra en la isla desde el mes de mayo hasta el mes de noviembre de cada año, colabore en el traslado de los materiales necesarios para la ejecución del proyecto. Este hecho fue aceptado por el Servicio de Medio Ambiente del CGC, y desde el año 2014 dicho medio aéreo es utilizado puntualmente por el proyecto LIFE+ GUGUY, sin coste alguno, hecho que ha permitido no solo cumplir lo objetivos iníciales, si no superarlos. Sin duda sin esta colaboración hubiese sido imposible realizar la labor de restauración que se ha hecho en la zona de actuación.

 

 

Obtención de agua para el mantenimiento de las plantas trasladas a la zona de actuación, riegos de asiento y de mantenimiento.

 

Sin lugar a dudas, la disponibilidad de agua en un ambiente tan adverso fue uno de los primeros retos a los que se enfrento el equipo. Para ello se dispuso de tres líneas de trabajo, las cuales se detallan a continuación.

 

Primero se acondiciono una fuente natural ubicada a una cota aproximada de 700 metros. En la zona había creado un depósito a modo de pequeño estanque que no era capaz de retener el agua por las pérdidas que presentaba. La primera medida fue impermeabilizar dicho depósito para aprovechar todos los recursos, así como vallar el acceso de animales asilvestrados a la misma. Con la ayuda de una motobomba, el agua se eleva a la cota 800 dónde se ubicaron depósitos de almacenamiento que han servido para distribuir el agua a todas las zonas de actuación C.2 y C.4 sin necesidad de impulso mecánico. Lógicamente para esta distribución se utiliza una extensa red de mangueras para poder disponer de puntos de agua dónde abastecerse de la misma.

 

Debido a la presente de nieblas residuales de los vientos alisios en la zona favorable de la montaña, se procedió a instalar pequeños captanieblas en diferentes cotas, unas entre los 800-850, y otros entre los 900-950 metros. Como hay una acción concreta que analiza el resultado obtenido (acción D.3) no se detallará todo el proceso en la presente acción. Simplemente indicar que este método solo tuvo utilidad para el mantenimiento de la zona C.1, aunque de una forma muy limitada, suponiendo un porcentaje muy bajo del agua que se utilizo para la plantación y mantenimiento de esta zona.

 

Por último, se utilizó agua que fue trasladada en depósitos de 1.000 litros (solo cargados a la mitad) por los helicópteros del servicio de extinción de incendios forestales del CGC. Gracias a este apoyo se pudo actuar de forma generalizada en las zonas C.1 y C.3, que sin esta ayuda hubiera sido una actuación de muy poca entidad. Estas cargas se hacían entre 6 y 10 veces al año con una carga de 2.000 litros en cada día de traslado. Es importante volver a resaltar que esta colaboración ha sido fundamental para el éxito de la iniciativa y que la misma no ha supuesto coste alguno para el proyecto.

 

Limitación de actuación a partir de la cota 900 metros por probabilidad de afección a restos arqueológicos.

 

Tal y como se establece en el Plan Director de la Reserva Natural Especial de Güigüí, en la zona alta de la montaña de Los Cedros existe una gran concentración de restos arqueológicos de gran interés y que están protegidos por la ley. Debido a esta cuestión, la declaración de impacto ambiental del proyecto condiciono las actuaciones a partir de cota 900 a un estudio arqueológico que estableciera las zonas dónde se podía actuar, cómo hacerlo y qué medidas había que tomar para no afectara  dicho patrimonio arqueológico. Este hecho afectó a las zonas de actuación C.1 y C.3, y se pudo resolver contratando una asistencia externa especializada quién informo que las zonas propuestas por el proyecto no afectaban al patrimonio arqueológico, por lo que se pudo actuar sin limitación en la zona establecida.

 

Dificultades en el acceso a las zonas C.1 y C.3.

 

Para poder acceder a las zonas mencionadas hay que transitar por una zona de aristas de alta peligrosidad, sobre todo cuando se humedece la roca o la velocidad del viento es alta. Debido a que en muchas ocasiones se producen cambios bruscos de las condiciones meteorológicas y estas pueden sorprender a los trabajadores, se tuvo que equipar la zona con líneas de vida que pudieran servir de sistema de seguridad para los operarios en caso necesario, dando lógicamente la formación específica a los mismos para su uso, así como los EPIs pertinentes.

 

 

Presencia de cabras asilvestradas

 

Sin lugar a dudas, el mayor impacto existente en todo el ZEC de Güigüí es la presencia de cabras asilvestradas, que debido a la compleja gestión que se ha seguido, el importantísimo impacto social que ha habido y las repercusiones para la conservación de los ZECs de la isla, más allá de Güigüí; detallaremos más pormenorizadamente en la acción C.4. No obstante, si queremos resaltar el esfuerzo que se está realizando por parte del CGC para solventar el problema de forma sostenible en el tiempo.

 

No obstante, en tanto en cuanto se resuelve el problema, desde el CGC se ha procedido a proteger con mallas metálicas de forma individual cada individuo para evitar el ramoneo, ya que actuaciones completas estaban siendo afectadas por estos animales, siendo el caso más grave el de la zona C.1 dónde se afectó casi el 100% de la plantación de la temporada 2015-2016, arruinando todo el esfuerzo realizado (de más de 2.000 árboles solo sobrevivieron unos 300 individuos). Esta protección ha sido de utilidad para retrasar la afección de los animales, pero no como una solución definitiva, debido a que cuando la planta alcanza una altura aproximada de 1 metro es posible su predación, hecho que está ocurriendo. Para evitar este hecho, en el ámbito del Post-LIFE se está trabajando en ampliar la altura de la protección individual a 1,7 metros de forma que se evite este hecho, en tanto en cuenta se elimina la presencia de estos animales.

 

Resultado de las actuaciones realizadas

 

A pesar de las dificultades encontradas, y gracias al apoyo que el Cabildo de Gran Canaria a dado al proyecto, se ha conseguido no solo alcanzar los objetivos inicialmente planteados, si no superarlos. A continuación se presente el resultado de las plantaciones por temporada y especies previstas en la acción A.1.

 

 

 

 

Datos generales de plantación en la montaña de Los Cedros

Especies

Nº individuos a plantar según protocolo acción A.1

Nº individuos plantados campaña dic.13/mar.14 (sector C2)

Nº individuos plantados campaña oct.14/abr.15 (sectores C2 y C4)

Nº individuos plantados campaña oct.15/mar.16 (sectores C1, C2, C3 y C4)

Nº individuos plantados campaña oct.16/mar.17 (sectores C1, C2, C3 y C4)

Nº individuos plantados campaña nov.18/dic.18 (sector C2)

Total plantado d

% de cumplimiento respecto a lo previsto en protocolo acción A.1

Pinus canariensis (pino canario)

4.154

64

4.263

750

308

532

5.917

142,44%

Juniperus cedrus ssp. cedrus (cedro canario)

1.000

-

150

902

200

0

1252

125,20%

Juniperus turbinata ssp. canariensis (sabina)

6.170

31

151

3.650

800

868

5.500

89,14%

Olea cerasiformis (acebuche)

3.190

318

-

2.000

248

196

2.762

86,58%

Pistacia atlántica (almácigo)

1.288

523

3.153

127

28

252

4.083

317,00%

Erica arborea (brezo)

1.054

-

172

300

141

0

613

58,16%

Laurus novocanariensis (laurel)

600

56

316

50

43

0

465

77,50%

Ilex canariensis (acebiño)

788

84

73

200

71

0

428

54,31%

Maytenus canariensis (peralillo)

856

-

137

250

42

0

429

50,12%

Arbutus canariensis (madroño)

788

84

167

200

71

112

634

80,46%

TOTAL INDIVIDUOS

19.888

1.160

8.582

8.429

1.952

1.960

22.083

111,04%

 

Cómo se puede comprobar hay disparidad en los resultados de las especies, entre lo esperado y lo ejecutado. Podemos observar que existen especies dónde no se ha alcanzado los valores previstos, como es el caso de las especies propias de la cohorte de monteverde xérico. Este hecho se ha debido a la respuesta que han tenido estas especies a las condiciones propias del lugar, y que analizaremos en la acción D.1., pero que podemos resumir en la limitación de zonas dónde pueden tener viabilidad estas especies, menor a la inicialmente planteada por la acción A.1. Esta disminución ha conllevado un aumento del número de individuos de las especies propias de los hábitats objeto del proyecto, y de aquellas que mejor respuesta han tenido a las condiciones bióticas y abióticas actuales.

 

A continuación, presentamos una tabla pormenorizada de la actuación realizada comparando con las previsiones iníciales de cada área y especie, así como la supervivencia obtenida.

 

 

 

COMPARATIVA ENTRE LAS PREVISIONES DE LA ACCIÓN A.1 Y EL ESFUERZO REALIZADO/RESULTADO OBTENIDO POR LA ACCIÓN C.2

Hábitat/especie

Área de trabajo (C1-4, H1-4)

C1

C2

C3

C4

H1

H2

H3

H4

Total

9550 Pinar endémicos canarios

Superficie 

Prevista en el protocolo de acción

0,560

0,683

0,012

0,766

0,000

0,540

0,175

0,114

2,850

Sobre la que se han llevado a cabo trabajos de recuperación

1,500

0,000

0,460

3,000

0,000

0,000

0,000

0,000

4,960

Finalmente recuperada de forma efectiva

0,352

0,000

0,251

0,000

0

0

0

0

0,603

9560* Bosques endémicos de Juniperus ssp.

Superficie 

Prevista en el protocolo de acción

0,672

4,439

0,382

1,787

0

0,648

0,211

0,266

8,405

Sobre la que se han llevado a cabo trabajos de recuperación

3,000

6,000

0,730

1,240

0

0

0

0

10,970

Finalmente recuperada de forma efectiva

0,958

5,807

0,408

4,675

0

0

0

0

11,849

4050* Brezales macaronésicos endémicos

Superficie 

Prevista en el protocolo de acción

0,635

1,707

0

0

0

0,612

0,199

0

3,164

Sobre la que se han llevado a cabo trabajos de recuperación

1,100

2,120

0

0

0

0

0

0

3,220

Finalmente recuperada de forma efectiva

0,095

0,191

0

0

0

0

0

0

0,286

9320 Bosques de Olea y Ceratonia

Superficie 

Prevista en el protocolo de acción

0

0,000

0

0

0

0

0

0

0,000

Sobre la que se han llevado a cabo trabajos de recuperación

0

3,100

0

4,290

0

0

0

0

7,390

Finalmente recuperada de forma efectiva

0

1,533

0,000

1,343

0

0

0

0

2,875

Pinus canariensis (pino)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

424

517

90

580

0

246

133

87

2.077

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

848

1.034

180

1.160

0

492

266

174

4.154

Finalmente plantados

848

1.294

150

3.625

 

 

 

 

5.917

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

71,43%

Juniperus cedrus  (cedro)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

219

317

45

290

0

58

27

44

1.000

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

219

317

45

290

0

58

27

44

1.000

Finalmente plantados

438

367

60

351

0

0

0

0

1.216

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

82,76%

Juniperus turninata ssp. canariensis (sabina)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

410

1.602

90

580

0

205

111

87

3.085

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

820

3.204

180

1.160

0

410

222

174

6.170

Finalmente plantados

954

3.196

127

1.223

 

 

 

 

5.500

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

67,39%

Olea cerasiformis (acebuche)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

0

1.034

60

387

0

33

23

58

1.595

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

0

2.068

120

774

0

66

46

116

3.190

Finalmente plantados

0

2.252

80

430

0

0

0

0

2.762

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

51,19%

Pistacia atlantica (almácigo)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

0

517

15

97

0

0

0

15

644

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

0

1.034

30

194

0

0

0

30

1.288

Finalmente plantados

 

3.900

 

183

 

 

 

 

4.083

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

71,43%

Erica arborea (brezo)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

141

259

0

0

0

82

45

0

527

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

282

518

0

0

0

164

90

0

1.054

Finalmente plantados

282

331

0

0

0

0

0

0

613

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

30,43%

Laurus novocanariensis (laurel)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

43

206

0

0

0

33

18

0

300

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

86

412

0

0

0

66

36

0

600

Finalmente plantados

91

374

 

 

 

 

 

 

465

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

42,86%

Ilex canariensis (acebiño)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

71

259

0

0

0

41

23

0

394

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

142

518

0

0

0

82

46

0

788

Finalmente plantados

71

357

0

0

0

0

0

0

428

Supervivientes

 

 

 

 

 

 

 

 

35,71%

Maytenus canariensis (peralillo)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

42

259

0

0

0

82

45

0

428

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

84

518

0

0

0

164

90

0

856

Finalmente plantados

84

345

0

0

0

0

0

0

429

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

50,00%

Arbutus canariensis (madroño)

Número de hoyos

Previsto en el protocolo de acción

71

259

0

0

0

41

23

0

394

Número de individuos plantados

Previsto en el protocolo de acción

142

518

0

0

0

82

46

0

788

Finalmente plantados

142

492

0

0

0

0

0

0

634

Supervivientes. Media general

 

 

 

 

 

 

 

 

68,42%

 

 

 

Como se puede comprobar el hábitat mayoritario que ha conseguido un arraigo en la zona de actuación es el 9560* Bosques endémicos de Juniperus ssp.(11,85 Ha), seguido por orden el hábitat 9320 Bosques de Olea y Ceratonia (2,87 Ha), el 9550 Pinares endémicos canarios (0,60 Ha) y el 4050* Brezales macaronésicos endémicos (0,29 Ha). Estas distribuciones se han estimado con el éxito de las actuaciones, las especies que en cada zona predominan, y estableciendo qué hábitat correspondería con el pool de especies que han conseguido arraigar, y tomando como área el polígono exacto que ocupan dichas plantas. A continuación se presenta un mapa resumen que georeferencia la distribución de estos hábitats.

 

 

Es importante resaltar que se han encontrado dificultades para poder actuar en la otra zona proyectada, la montaña de Horgazales, ya que cómo ha sido comentado en los informes anteriores, es necesario que se produzca una modificación puntual del Plan Director del espacio natural, hecho que se ha iniciado pero que lleva un tiempo largo de tramitación. Tal y como se había informado, este compromiso se pospone para el periodo Post-LIFE tal y como se indicará en la acción pertinente.

 

Tal y como se puede analizar con los datos aportados, el objetivo de recuperación de los hábitats 9560*, 4050* y 9550 se han cumplido, ajustándose su distribución a la realidad de diversos factores como es el caso del suelo disponible, áreas umbrófilas con mayor capacidad de retención de humedad, etc. Asimismo, y como ya se ha explicado, con el desarrollo de esta iniciativa se ha generado en dos puntos de la zona C2 y C4 la recuperación del hábitat 9320, también natural de este ZEC. También debemos de ser conscientes que estas aproximaciones son en parte teóricas, pues la tendencia que en el tiempo pueda ir teniendo la zona de plantación hacia una estructura más climácica podría modificar el porcentaje de uno u otro hábitat, hecho que solo con el tiempo podremos evaluar.

 

Lo más relevante, ha sido la recuperación de una importante área del ZEC de Güigüí, poniendo a disposición el pool completo de especies arbóreas potenciales del mismo y que están evolucionando muy favorablemente hecho que provocará el inicio de procesos ecológicos perdidos y que ayudarán a favorecer al recuperación de estos hábitats y especies relacionadas.

Estado de la acción

 

 


 

Última noticia Acción C.2
Vie, 29/04/2016
Estado de la acción
Refleja el porcentaje del trabajo realizado desde el comienzo de la acción.